LA SOLIDARIDAD PRESENTE EN LA HALF MISION DEL CHAMPAQUÍ

lamisionsolidaria

Competir, dar un plus extra y ayudar es la intención. Con esa premisa como bandera, los corredores de Lomas de Zamora que competirán en la Half Mision de Córdoba y el Colegio de Farmacéuticos local llegaron a un acuerdo para que la institución realice una donación de medicamentos al Hogar Infantil Pereyra, de Banfield.

El acuerdo es claro. El colegio de Farmacéuticos de Lomas hará una donación por la participación de los competidores Luís Aranda, Federico Sánchez Parodi, Claudio González Pardón y Matías Stampone en esta carrera, que se realizará el 21 de septiembre.

El acuerdo tiene un eje central, un plus motivador para los participantes: por cada corredor, la entidad se encargará de dar una donación al establecimiento infantil. “Optamos por el Hogar Pereyra porque sabemos que trabajan con chicos muy chicos en condiciones difíciles. Y nos pareció bien darles una mano”, comentó Leonardo Fernández, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Lomas de Zamora.

“La ayuda será de acuerdo a las necesidades más urgentes que tenga el hogar. La intención es colaborar con ellos lo más que podamos, pero también le sirve a los competidores como estímulo para cumplir su objetivo de llegar a la meta, sabiendo que le hacen un bien al hogar”, agregó.

La travesía que realizarán los deportistas no será sencilla. La Half Mision, también denominada “Ultra Trail de Champaquí”, es una ultramaratón (que incluye escaladas y riesgo de montaña) que tiene como objetivo dar vuelta el cerro Champaquí de 2800 metros.

Serán 80 kilómetros de exigencias, con más de 400 competidores que pondrán al máximo su resistencia para lograr el objetivo. La carrera largará desde la plaza de San Javier y la llegada será en el Gran Hotel Yacanto y el tiempo máximo para completar el recorrido será de 24 horas.

“Es un carrera dura, hay que subir 2800 metros, pero se puede llegar. Nosotros no tenemos pendientes como las de allá para entrenar y, por eso, la diferencia con los competidores que entrenan a esas alturas es notoria. Pese a eso, se puede llegar, no a la velocidad de ellos, pero se llega”, señaló Luís Aranda, un de los competidores.

“Esta es una carrera con un gran desgaste porque estás 24 horas caminando y corriendo. Es una competencia muy mental, donde se necesita mucho empuje. Por eso, si hay un objetivo y un fin solidario, a los competidores nos ayuda a completar el recorrido”, agregó Federico Sánchez Parodi.

El fin de esta travesía tiene un destinatario: el Hogar Pereyra, una institución que hoy cuenta con 37 nenes internados que van desde los 10 meses hasta los 10 años y se encarga de dar contención y brindar herramientas para el desarrollo de los chicos.

“Buscamos cuidarlos y hacerles hacer una vida lo más normal que se pueda hasta que se resuelva su situación”, comentó María Jimena López, administradora del lugar que se encuentra en Alvear 920.

Y siguió: “Uno de los objetivos que perseguimos es curarles el alma porque llegan en situaciones terribles. Nos manejamos como si fuesen nuestros hijos y tratamos que, si bien son 37, sientan que viven en una casa gigante. Los más chicos (de uno a cinco años) van al jardín que hay dentro del Hogar y los más grandes (en este momento 10) van al Escuela 31”.

Los niños llegan provenientes de los Tribunales de Lomas de Zamora por distintos motivos y viven allí hasta que los jueces decidan su situación. Para lograr eso, el hogar recibe ayuda de varios voluntarios, como un pediatra y varias personas que dan apoyo escolar.

“Toda ayuda nos sirve un montón. Es que al no ser mucho personal, no podemos hacer un trabajo personalizados con los chicos. Por eso, todas las manos vienen bien. Tenemos una beca, pero hace cinco meses que no se paga. Por eso, cualquier ayuda nos viene bárbaro”, comentó López.

La intensión es ayudar. Dar una mano. Los corredores de Lomas y el Colegio de Farmacéutico encontraron en el deporte la excusa perfecta, y así se armó esta movida, que tiene como gran beneficiado a los chicos del Hogar Pereyra.